SANA TU HERIDA DE TRAICIÓN DESDE EL PLACER

Una de las heridas que te impiden disfrutar de tu vida y más concretamente disfrutar de una relación de pareja sana es la herida de TRAICIÓN.

Para saber si llevas la herida de TRAICIÓN en ti responde a estas preguntas, las primeras preguntas son para el caso de que no tengas pareja y las siguientes para el caso de que sí tengas pareja:

Si en este momento no tienes pareja:

  1. ¿Te traicionaron en alguna de tus relaciones anteriores?
  2. ¿Sientes que no te puedes fiar de nadie?
  3. ¿Necesitas controlarlo todo?
  4. ¿Te aseguras de que la otra persona cumpla con su compromiso?
  5. ¿Te das cuenta con facilidad cuando te están mintiendo?
  6. ¿Atraes parejas que te traicionan?

Si en este momento tienes pareja:

  1. ¿Sientes que tu pareja no se compromete tanto como tú en vuestra relación?
  2. ¿Ayudas a tu pareja con sus asuntos?
  3. ¿Tu pareja te miente?
  4. ¿Mientes a tu pareja?
  5. ¿Te cuesta confiar en tu pareja?
  6. ¿Tu pareja te engañó en el pasado y ahora te cuesta confiar en ella?

Si has contestado positivamente a alguna de estas preguntas quédate a ver este vídeo hasta el final porque te voy a dar claves para sanar tu herida de TRAICIÓN desde el placer.

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Si al ver este vídeo sientes inspiración, no dudes en compartir la frase o aquello que te llame la atención. 

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Causas de tu herida de traición

Esta herida se da principalmente con el progenitor del sexo opuesto. Se da cuando, el progenitor del sexo opuesto ha traicionado al progenitor del mismo sexo. Si tu padre le fue infiel a tu madre y tú eres niña, es muy probable que lleves esta herida. Si tu madre le fue infiel a tu padre y tú eres niño, es muy probable que lleves esta herida. Lo viviste como si te estuviera traicionando a ti.

También se puede dar cuando sentiste que tu padre o tu madre te dejaron de lado al nacer por el nacimiento de un nuevo bebé, por tu nueva hermana o hermano.

Puedes sentir que tus padres te han traicionado:

  • Si te hicieron promesas que nunca cumplieron
  • Si te generaste expectativas que no pudieron cumplir
  • Si eligieron a otra persona en vez de a ti

Esto provocó en ti un sentimiento de desconfianza. Sentiste que no merecías la lealtad o el compromiso.

Para poder sostener este dolor creaste el personaje del controlador. Necesitas controlarlo todo para evitar que los demás te traicionen.

Para poder controlar has desarrollado un carácter fuerte. Con este carácter tratas de asegurarte que los demás mantengan sus compromisos y sean fieles y responsables contigo.

Has desarrollado un cuerpo muy fuerte que muestra tu poder. La forma de tu cuerpo dice de ti que eres muy responsable y que se puede confiar en ti. No fuiste un niño/a gorda, sino fuerte. Como pensabas que no ocupabas mucho espacio en la vida del progenitor del sexo opuesto te hiciste  grande.

Tu fortaleza proviene de ti mismo/a. Haces todo lo posible por ser una persona responsable, fuerte, admirada, respetada y así sentirte orgullosa/o de ti.

No aceptas la traición o la deslealtad. Eres una persona desconfiada, ya que no te permites confiar en nada ni en nadie. Pero si eres tú quien no cumples tus compromisos inventarás cualquier razón lógica e incluso puedes llegar a mentir para justificarte. Sin embargo, para los demás nunca hay justificación suficiente. Y como lo tienes todo bajo control, la mentira puede llegar a ser casi perfecta. Incluso buscas que el otro tenga la culpa. Y a pesar de que tu mayor miedo es la mentira, buscarás de manera inconsciente situaciones en las que acabarás siendo traicionado/a.

Esperas cosas de la gente  para poder comprobar si cumplen tus expectativas o no. Como son expectativas muy difíciles de alcanzar, por tu alto nivel de perfeccionismo, cuando no las consiguen, te sientes traicionada/o.

Necesitas controlarlo todo por lo que te cuesta relajarte. Vives con estrés continuamente. Te asustas si la otra persona no accede a tu control.

Te gusta llevar siempre la razón. Tus opiniones son tajantes y te cuesta ceder. Llegando a ser cruel, muy dura/o y sobre todo, muy exigente. Y esperas que los demás acepten tu opinión sin rechistar. Te gusta tener siempre la última palabra.

Haces lo que sea necesario, incluso eres capaz de manipular porque odias perder el control. Una forma de manipulación es hacer creer que estás ayudando a los demás, cuando en el fondo tu intención es más de control que de ayuda. No soportas la incertidumbre.

Tienes una agilidad mental increíble. Por eso, huyes de personas con carácter fuerte como el tuyo o de personas de mente rápida porque tienes miedo a perder el control. Eres una persona muy inteligente y te impacientas con personas que no lo son tanto o que tienen dificultades para aprender. Esta agilidad mental te permite hacer interpretaciones aceleradas sobre lo que dice o lo que hace la otra persona.

Eres una persona puntual y te molesta muchísimo la gente impuntual. Tratas de controlar hasta el tiempo.

Tampoco te gustan las personas que hacen trampas, porque sientes que no te puedes fiar de ellas.

Cuando le debes algo a alguien tratas de saldar tu deuda lo antes posible, para mostrar que eres una persona en la que se puede confiar.

Tu pensamiento va por delante, por eso utilizas expresiones como “yo ya lo sabía” o “te lo dije”.

Puedes tener cambios de humor drásticos pasando del amor al odio en segundos, sobre todo cuando pierdes el control. Eres una persona muy sensible. Por eso te duele tanto cuando una persona no cumple con sus compromisos. Te cuesta abrirte a los demás porque tienes miedo a ser vulnerable y que los demás te traicionen y te hagan daño. Tus altibajos emocionales hacen que te vean como una persona inestable. Y por tanto, poco o nada confiable, justo la imagen que no quieres mostrar.

Cuando estás en pareja tratarás por todos los medios de no romper la relación, porque la separación la vives como un fracaso. Sientes que la relación se ha escapado de tu control.

Si has experimentado celos en tus relaciones, es muy probable que hayas sentido la traición en tu infancia. Tienes fobia a las mentiras, a la traición y a las infidelidades.

Tu capacidad de imaginación es alucinante sobre todo para imaginar lo peor. Te justificas diciendo cosas como “Piensa mal y acertarás”.

El pensamiento inconsciente desde el que te muestras es:

“No puedo confiar, porque si confío me traicionarán”

Pautas de comportamiento en tu relación de pareja

Si has sufrido la herida de TRAICIÓN es muy probable que sigas alguna de estas 5 pautas de comportamiento cuando inicias o estás en una relación de pareja:

  1. No confías en tu pareja y tratas de que no vea tus puntos débiles

Lo que más te cuesta es confiar en tu pareja y mostrarte tal y como eres, porque te da miedo que te controle o se aproveche de ti. Evitas compartir con tu pareja tus debilidades o las cosas que no te gustan de ti. No te gusta que tu pareja te diga lo que haces mal y por eso mientes o escondes aquello que crees que a tu pareja no va gustarle. Odias que tu pareja esté pendiente de ti porque crees que lo que quiere es controlarte.

Nunca pides ayuda porque te gusta mostrar lo fuerte que eres y das la impresión de que puedes con todo. Haces las cosas a tu manera y cuando tu pareja te da su opinión defiendes tu postura a capa y espada.

Tienes grandes expectativas sobre tu pareja y le exiges que las cumpla. Quieres que reconozca todo lo que haces pero esperas que lo haga por voluntad propia porque eres incapaz de pedírselo.

Buscas indicios de que tu pareja siente atracción por otras personas o de que te es infiel. Y provocas conflictos en la relación poniendo continuamente a prueba a tu pareja.

  1. Manipulas para controlar a tu pareja.

Eres el mejor o la mejor en el arte de la manipulación.

  • Te enfadas para que tu pareja esté pendiente de ti.
  • Le haces chantaje emocional para que vea cuánto te preocupas por la relación.
  • Lloras o gritas para llamar su atención.
  • Mientes si es necesario para que no se dé cuenta de que tratas de controlarle o controlarla.
  • Seduces para salirte con la tuya y llevar así siempre la razón.
  • Te quejas y amenazas esperando que tu pareja confiese su traición. De este modo evitas admitir que necesitas saber que te ama y que tienes miedo a que te traicione.

Das la impresión de que eres una persona independiente pero en el fondo escondes tu temor a que la relación acabe.

Ayudas a tu pareja en todos sus asuntos pero en realidad lo haces para controlar lo que hace. Como eres tú quien se ocupa de sus cosas, piensas que tu pareja sin ti no podría hacerlo, por lo que tienes la idea de que es una persona débil que te necesita. Sin embargo, esta forma de ayudar a tu pareja esconde tu miedo a que te traicione y te aseguras de este modo que cumpla con el compromiso que tiene contigo. Tu necesidad de controlar a tu pareja es tu verdadera debilidad.

  1. Temes y rechazas comprometerte con una nueva pareja.

Te da miedo y rechazas el compromiso. Si has sufrido traición en relaciones anteriores, ahora te cuesta comprometerte con una nueva pareja. No se puede romper un compromiso si no te comprometes. Eliges no comprometerte porque te da miedo que tu nueva pareja te traicione o porque te das cuenta de que tú no puedes cumplir este compromiso.

Te sientes atrapada/o en una relación que requiera compromiso. Crees que tu nueva pareja te puede traicionar. Pero como para ti romper un compromiso es un fracaso, temes quedarte en esa relación. Para que esto no ocurra, mejor ni empezar. Por eso antes de romper un compromiso, prefieres no comprometerte.

Sin embargo, quieres que tu nueva pareja se comprometa contigo y si no lo hace te sentirás traicionado/a. No te quieres comprometer pero si no te llama o no te escribe un whatsApp lo vives como una traición y dices cosas como “no se puede confiar en nadie”. No eres consciente del nivel de tu exigencia, en comparación con lo poco que das.

  1. Eres capaz de mentir con tal de conseguir lo que quieres.

Odias las mentiras en una relación, sin embargo, no te das cuenta de cuánto mientes porque es tal tu nivel de control que incluso llegas a creer que tus mentiras son ciertas. Lo más importante para ti es salirte con la tuya y para ello, eres capaz de transformar la verdad con tal de tener razón.

Le dices a tu pareja lo que crees que quiere escuchar, con la intención de conseguir algo a cambio. Te comprometes con cosas que desde el principio sabes que no vas a cumplir.

Si tu pareja te coge en una mentira, darás mil excusas antes de confesar que has mentido. Y si tu pareja no te cree, te sientes traicionada/o, porque no puedes entender por qué no te cree.

Creerte tus propias mentiras es la mejor forma de seguir teniendo el control y sobre todo, de seguir teniendo la razón. Al final, consigues que tu pareja no confíe en ti y que crea que siempre le estás engañando.

  1. Atraes a personas que te traicionan o evitan comprometerse contigo.

Es probable que en tus relaciones anteriores te traicionaran y aunque no lo hicieran o no pudieras demostrarlo, nunca llegaste a confiar plenamente en aquellas parejas. Ahora seguirás teniendo la sensación de que tu nueva pareja te engaña y por eso pones más atención en todo lo que hace o dice.

Te pones a la defensiva tratando de protegerte continuamente del posible dolor que esta pareja pudiera hacerte. Igualmente si sigues con una pareja que te traicionó en el pasado, por mucho que hayas dicho que la perdonabas, no puedes confiar en ella.

La Ley de la Atracción dice que atraemos lo que somos. Atraes relaciones que no se comprometen contigo porque en el fondo tú todavía no puedes comprometerte con ellas.

Temes el compromiso porque temes la separación. Por esta razón, si en tu vida aparecen parejas que te traicionan o que no desean comprometerse, es una señal para que te des cuenta de que eres tú quien no quiere comprometerse o de que estás dispuesto/a a traicionar al otro.

Puede que en este momento solo quieras tener encuentros sexuales sin compromiso, pero aunque tu nueva relación quiera lo mismo que tú, en el momento que no le apetece hacer el amor contigo, piensas que te está rechazando y te sientes traicionado/a.

Como esta herida se da con el progenitor del sexo opuesto es importante que veas si lo tienes idealizado/a. Si es así, inconscientemente estarás comparando a todas tus parejas con este progenitor y nunca darán la talla. Cuando tu pareja no cumple tus expectativas, te decepcionas.

Y vives la separación como un gran fracaso, por eso prefieres relaciones sin compromiso. Te da miedo acabar con la relación porque no quieres que tu pareja te diga que eres un traidor/a porque no has cumplido con tu compromiso. Del mismo modo, si es tu pareja quien te deja, la acusarás de traición por no cumplir su compromiso.

A pesar de tus temores, está comprobado que las personas controladoras son las que más se separan y las que sufren más rupturas amorosas.

¿Cómo cambiar este patrón de comportamiento y sanar tu herida de traición desde el placer?

  1. Si no confías en tu pareja y tratas de que no vea tus puntos débiles

El control es un proceso de la mente. Es un acto egoico. Querer controlar a algo o a alguien es querer controlar la vida. Es ponerte por encima de la vida. Dejar de controlar es ACEPTAR la vida tal y como es.

La confianza en la vida la da la madre y si tu madre no pudo o no supo dártela, ahora es el momento de hacerte responsable de ti. De que tu madre interna con todo su amor incondicional le dé la confianza a tu niña/o interior. Solo desde la confianza podrás ser tú y podrás abrirte al Amor.

Para poder ser tú, es fundamental que te abras a tu vulnerabilidad. Ser vulnerable no es ser débil. Hay una gran fortaleza en tu vulnerabilidad. De hecho cuando alguien abre su corazón una expresión habitual que utilizamos para referirnos a esta persona es “¡Qué valiente!”. Busca el valor dentro de ti para ser.

En Tantra practicamos el abrirnos a nuestra vulnerabilidad.

Experimenta la vulnerabilidad en tu cuerpo y serás consciente de:

  • Que no pasa nada por ser, que eran solo ideas locas de tu mente
  • Que cuando abres tu corazón lo que te devuelve el otro es amor y más amor
  • Que ser un NO para alguien, no significa que haya algo malo en ti
  • Que tu gran fortaleza reside precisamente ahí, en tu vulnerabilidad
  1. Si manipulas para controlar a tu pareja.

Diferencia entre manipulación e inspiración. Antes de tratar de manipular con tus palabras o tus acciones para conseguir que la otra persona haga lo que tú quieres, te invito a que pruebes a ser su INSPIRACIÓN.

Inspirar a alguien es darle una bocanada de aire fresco. Es decirle que hay otras formas de estar en la vida. Muéstrale con tus palabras y con tus actos cómo ser amor e inspirarás a tu pareja a ser el amor de su vida y de la tuya.

Muestra los verdaderos deseos de tu corazón y ábrete a recibir los verdaderos deseos de su corazón. Alcanza el nivel de intimidad más profundo abriéndote a amar y a ser amada/o.

  1. Si temes y rechazas comprometerte con una nueva pareja.

Tú decides dónde quieres estar, ¿en el miedo o en el amor? Si estás en el miedo solo encontrarás miedo. Si estás en el amor a ti llegará amor a raudales.

Adquiere un compromiso contigo. Comprométete a estar en el amor. Cuando este compromiso guía tu vida nadie puede traicionarte.

Cuando traicionas este compromiso contigo el mundo te mostrará el miedo que llevas dentro y tu propio rechazo a la vida.

  1. Si eres capaz de mentir con tal de conseguir lo que quieres.

La mentira es la ausencia de verdad. Busca tu verdad, la verdad más profunda e íntima que hay dentro de ti. Vive desde tu verdad. Muéstrate al mundo desde tu esencia.

  • ¿Cuánto te mientes?
  • ¿Cuánto te escondes?

Cuando estés diciendo una mentira pregúntate, ¿Qué pasaría si dijese la verdad?, ¿Qué es lo peor que pueda pasar? Ese es tu verdadero miedo. Si dejas de pensar eso, si dejas de darle poder a ese miedo, ¿crees que ahora podrías decir la verdad?

Por ejemplo:

Si quieres tener sexo, di que quieres tener solo eso y nada más. Si quieres tener amor, di que quieres tener amor. Si no quieres tener sexo, dilo también. Si no quieres compartir tu amor con esa persona, dilo, porque esa es tu verdad. Deja de traicionarte y de mentirte cambiando sexo por amor o amor por sexo o cualquier otra cosa por la que hoy creas que necesitas mentir.

  1. Si Atraes a personas que te traicionan o evitan comprometerse contigo.

Como te he comentado antes la Ley de la Atracción dice que atraemos lo que somos. Cuanto más te comprometas contigo, más personas comprometidas atraerás. Cuánto más estés en el amor, más personas en el amor encontrarás. Esperas que el otro cambie, o que la suerte te sonría con esa persona ideal que solo existe en tu cabeza.

Practica la COMPASIÓN, la compasión no es sentir pena. Es amar poniéndote en el lugar del otro. Ten compasión de ti, ámate sin condiciones. Ten compasión del otro y ábrete a amar sin condiciones. Esto es posible, no es una utopía.

Solo cuando eres amor, cuando vives en el amor, atraes amor consciente a tu vida.

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