Si en la intimidad te cierras, te desconectas o sientes que “eres muy intensa”, aquí puedes aprender a estar disponible de nuevo sin perder tu centro.
Te envío un consejo de intimidad consciente cada día.
Cuando más deseas disfrutar...
tu cuerpo se cierra
Lo que te pasa tiene sentido
Cuando más deseas disfrutar… tu cuerpo se cierra. Y no es porque no quieras. Ni porque tengas un problema. Ni porque “seas demasiado”.
Es una respuesta aprendida.
Tu cuerpo recuerda momentos en los que abrirte fue inseguro, y hoy reacciona para protegerte: te tensas, te desconectas, dudas, o sientes que te pierdes cuando te entregas.
No estás rota. Estás protegida. Y tu cuerpo puede aprender a sentirse seguro otra vez.
MI ENFOQUE: INTIMIDAD CONSCIENTE
Tu cuerpo sabe.
Solo necesita volver a ser escuchado.
La mayoría de las mujeres viven la intimidad desde la mente: piensan demasiado, se preguntan qué pasará, se anticipan, se tensan… y al final sienten que se desconectan de sí mismas.
Pero la intimidad no sucede en la mente. Sucede en el cuerpo.
Por eso, en mi enfoque el primer paso es simple y profundo: volver al cuerpo y salir de la mente.
Cuando tu cuerpo vuelve a sentirse seguro:
la mente deja de controlar,
la tensión baja,
aparece la presencia,
y puedes entregarte sin perderte.
Empieza por aquí
He creado una clase gratuita para que entiendas por qué tu cuerpo reacciona como reacciona y cómo empezar a entregarte sin perderte.